En materia de vivienda, 2003 representó uno de los peores periodos que Campeche ha experimentado en los últimos tiempos. Pese a que el requerimiento de la entidad demanda la edificación de 5,000 inmuebles anualmente, durante el año anterior la entidad no rebasó las 2,000 hipotecas.
El problema no obedeció a la falta de demanda, pues alberga una población de 690,689 habitantes, de los cuales 19,013 califican para obtener un crédito de Infonavit. A esto hay que agregar que de acuerdo con el reporte
Vivienda Estatal 1997-2003, emitido por el Instituto de Vivienda de Campeche (Invicam), 35.79% de los hogares sólo tienen un cuarto, 35.53% no posee drenaje, 18.43% carece de baño y 13.90 no cuenta con agua entubada.
Recordemos que durante 2003 hubo elecciones estatales y, consecuentemente, el cambio de administración afectó la disponibilidad de capital, pues las dependencias de gobierno estaban realizando sus cierres de recursos. Esto se vio reflejado en la disminución de los montos destinados a la edificación de complejos habitacionales.
Pero más allá de hablar de una etapa atípica, cabe mencionar que el estado tiene problemáticas definidas que impiden el correcto desarrollo
de la industria, sobre todo en los municipios de Campeche y Carmen, que cuentan con el 34.12% y 25.73% del total de la vivienda.
¿Quién juega con la tierra?
Debido a la falta de reservas territoriales surgieron especuladores, quienes comenzaron a jugar con la plusvalía de la tierra. De esta manera la vivienda de interés social se encareció. En muchos casos, estas personas no venden sus propiedades hasta que el Gobierno urbaniza, pero lo hacen a precios superiores.