El Gobierno del Distrito Federal anunció la construcción de las ciclovías, que en teoría significarían una alternativa de transporte ecológico, tal y como sucede en Ámsterdam y Bogotá. Sin embargo, las obras no tienen la planeación adecuada, pues están insertadas “sin ton ni son” sobre calles, avenidas y camellones que ya tenían un uso establecido.
Al observar los “circuitos”, más que un proyecto integral, parecen un capricho de rey. Pero, veámosle
el lado positivo: