Cuando llegó a India, Ayari Carrillo no sabía hablar hindi. Después de cinco años, tuvo que aprenderlo y dominarlo para poder trabajar con los obreros y albañiles y sacar adelante los proyectos que desarrolla en su despacho ECO Designs, en Nueva Delhi.
Allí, la arquitecta mexicana trata de instaurar la construcción ecológica. Todo un reto en un país donde la falta de agua, electricidad y calidad en los materiales es cosa de todos los días.
Ayari tuvo que enfrentarse también a la burocracia india, a la corrupción y a la crisis económica de 2008 para lograr éxito con su consultoría.
ECO Designs tardó más de un año en nacer. Primero, debido al registro y el montaje de la oficina como tal. Después, el reto fue encontrar clientes.
Luego de dos años de luchar contra el sistema indio, ella y su esposo, Amit Mendiratta, consiguieron proyectos ambiciosos y ahora trabajan de la mano del gobierno para transformar la infraestructura de ese país.
La recesión económica detuvo los nuevos proyectos. “Tuvimos la buena oportunidad de que Óscar Pujol, director del Instituto Cervantes, nos contratara, lo cual nos proporcionó un buen comienzo para la oficina por ser un proyecto de buen tamaño, de renombre internacional”, cuenta Carrillo.
Gracias a ello, ECO Designs empezó una nueva racha de productividad. Entre sus planes actuales se encuentra la construcción de un anexo para la sección de visas y la entrada principal de la Embajada de España, un edificio de oficinas de cuatro niveles, el trabajo de interiores de otras dos oficinas, una galería de arte y residencias, además de una casa verde, una escuela, un hotel y un edificio para el gobierno indio.
Ayari y su marido encontraron una mina de oro en India que pocos habían visto y decidieron invertir allí.
“Hay mucha construcción y oportunidades en nuestra área de edificios verdes y arquitectura ecológica. Está empezando a haber mucho trabajo, sobre todo con la certificación LEED y la reciente creación de un Green Building Council local para tener los mismos estándares de calidad que en Estados Unidos. Nosotros nos encargamos de eso”, detalla la arquitecta.
Ayari asegura que se trata de un proceso lento, pero lo importante es tener un enfoque ecológico para todo y así ha logrado que, poco a poco, más compañías se convenzan de que el futuro es verde.
“La gente viene a nosotros en busca de una nueva esperanza de obtener un proyecto final funcional, moderno, de calidad internacional y hecho de la forma en que se debe”, finaliza.