La ingeniería civil mexicana perdió en el mes de mayo a uno de sus premios nacionales de ingeniería, el Ing. José Hernández Terán, quien recibiera este galardón en 2003.
Hernández Terán fue asesor de diversos gobernadores y secretarios de Estado en materia de infraestructura. Se desempeñó profesionalmente en la Comisión Nacional de Irrigación, la Comisión Federal de Electricidad, la Comisión Nacional del Agua, y en empresas particulares como ICA. En 1964 ocupó el cargo de Secretario de Recursos Hidráulicos.
Gremialista de corazón, ocupó la presidencia del Colegio de Ingenieros Civiles de México, de la Asociación Mexicana de la Academia de Ingeniería y de la Sociedad de Ex Alumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.
Lo recordamos con las palabras que pronunció cuando recibiera la distinción de ser Premio Nacional de Ingeniería: “Creo no equivocarme al expresar que soy el primer octogenario en recibir tan señalada distinción; hoy compruebo que los esfuerzos que hago por conservarme activo valen la pena, y por fortuna todavía somos muchos los que nos encontramos en esta situación”.
Descanse en paz.